Quintú Quimün. Revista de lingüística, N° 4, Q032, 2020



RESEÑA

Glozman, Mara y Karina Savio. (2019) Manual para estudiar textos académicos. Buenos Aires: NOVEDUC. Colección Universidad, 244 págs.

Laura Eisner

Universidad Nacional de Río Negro/

Centro de Estudios de la Literatura, el Lenguaje, su Aprendizaje y su Enseñanza

leisner@unrn.edu.ar

ORCID: 0000-0002-8876-8545

Recibida: 16 de octubre de 2020

Aceptada: 26 de octubre de 2020

Desde su surgimiento hace ya casi cuatro décadas, con el retorno de la democracia a nuestro país, las materias dedicadas a la enseñanza de la lectura y la escritura en la universidad han constituido un espacio de producción de saberes tanto didácticos como teóricos sobre el discurso especializado. En esa etapa inicial, la inauguración de la cátedra de Semiología de la Universidad de Buenos Aires implicó un impulso a la investigación y a la producción de materiales didácticos que aportó a la formación de una generación entera de docentes no solo del nivel superior sino también del nivel secundario [1] . De este modo se consolidó un cuerpo de conceptos, un recorrido de enseñanza y, de modo más general, una perspectiva sobre la lectura y la escritura que fue fundacional para numerosos profesionales desde allí en adelante.

La publicación del Manual para estudiar textos académicos, de Mara Glozman y Karina Savio (como lo señala en el prólogo Elvira Narvaja de Arnoux, creadora de la cátedra e incansable formadora de docentes e investigadores en el área) continúa y reactualiza esta tradición. El Manual se apoya en la extensa experiencia docente de las autoras, tanto en el dictado de materias específicas de Ciencias del Lenguaje y Análisis del Discurso como en Talleres de Lectura y Escritura en diferentes instituciones de nivel superior. A partir de esa trayectoria, la propuesta recupera marcos teóricos ya consagrados para el estudio de las prácticas de lectura y escritura académica -que van desde la Teoría de la enunciación y los estudios retóricos a la lingüística textual- y los articula provechosamente con propuestas prácticas de análisis y producción de textos académicos.

Desde la presentación, las autoras explicitan que se trata de un material dirigido esencialmente a los docentes, con el propósito de acompañarlos en la tarea de andamiar los procesos de aprendizaje de los y las estudiantes a través de las prácticas de lectura y escritura. En ese sentido, el libro se constituye como una propuesta didáctica para el aula (con consignas detalladas y una acertada colección de ejemplos textuales) que puede ser adecuada en función de las necesidades del grupo y las condiciones institucionales específicas. De este modo, como se desarrollará más adelante, se interpela a un docente activo, que se nutre de fuentes para la preparación de sus clases pero sin dejar de ser el interlocutor principal de los estudiantes.

A su vez, el Manual está destinado no solo a docentes del área de lengua y literatura sino también a docentes de otras materias, desde la convicción de que las prácticas de lectura y escritura son componentes claves para la apropiación conceptual y la formación de los futuros profesionales en todos los campos del conocimiento. Las autoras describen un amplio abanico de ámbitos posibles: la escuela secundaria, institutos terciarios y carreras de formación docente, además del espacio ya establecido de las cátedras universitarias.

Esa misma ampliación de los ámbitos en que ha comenzado a otorgarse mayor atención al denominado “discurso académico” hace necesaria una reflexión que las autoras introducen lúcidamente sobre el carácter privilegiado, modélico, y quizás reificado que ha adquirido este tipo discursivo en los últimos años, por ejemplo en profesiones que se han institucionalizado recientemente en el nivel superior. En ese sentido, las autoras proponen entender el discurso académico como un campo discursivo diverso, con sus modulaciones según las áreas de conocimiento y los espacios de publicación (desde revistas culturales para un público interesado a compilaciones especializadas o escritos de circulación universitaria como las tesis).

Al señalar su carácter heterogéneo, enfatizan la importancia de que este tipo de discurso no funcione de manera limitante (como un conjunto de normas universales y objetivas a las que es necesario ajustarse), sino habilitante, lo que implica hacer visibles las opciones discursivas disponibles para el escritor dentro de las convenciones compartidas por la comunidad. Simultáneamente, plantean la importancia de adquirir familiaridad con este tipo de discursos, para poder realizar una recepción crítica de los discursos circulantes, como condición central para la participación ciudadana.

En cuanto a su organización interna, el texto está compuesto por tres partes: “Conceptos introductorios”, “Secuencias textuales” y “Prácticas de lectura y escritura”, cada una conformada por dos o tres capítulos. En ellos se incluyen aproximaciones teóricas con ejemplos para el análisis de fenómenos lingüísticos y discursivos y sus efectos de lectura; propuestas de actividades que imbrican la lectura y la escritura como modo de sistematización de las ideas; y una sección de trabajo sobre aspectos normativos y convenciones de escritura, denominado “Pautas de autocorrección”, con un breve apartado expositivo de presentación de las normas de uso en cuanto a puntuación, ortografía y mecanismos cohesivos de la lengua escrita.

A partir de esta conformación en bloques temáticos, el Manual adquiere un claro criterio de secuenciación global, pero a la vez los capítulos pueden leerse de manera independiente o generando otros recorridos que partan –por ejemplo– de las prácticas para acercarse a la dimensión enunciativa de los textos ante la necesidad de tomar decisiones de escritura en la propia producción.

La primera parte, “Conceptos introductorios”, abarca dimensiones constitutivas del discurso como géneros discursivos, paratextos, construcción enunciativa y polifonía discursiva. Se destacan en particular los apartados destinados a la construcción del enunciador y el enunciatario y a la polifonía, áreas de investigación de las autoras del manual, con una cuidadosa secuenciación conceptual que va complejizando y profundizando los conceptos, desde la polifonía lingüística y el discurso referido a la intertextualidad, el dialogismo y el interdiscurso. La teoría se moviliza de manera pertinente y operativizada en los ejercicios propuestos.

Por otra parte, el texto incorpora una interesante reflexión sobre los géneros digitales, como el tweet o la página web, atendiendo a las diferencias en las microprácticas de lectura y escritura que conllevan los diferentes soportes y señalando las implicancias de este cambio para quienes pasan de la pantalla al papel (o, en rigor, del texto multimodal al fundamentalmente verbal) en el marco de lo que las autoras denominan “estudiar con textos”.

La segunda parte, “Secuencias textuales”, retoma la perspectiva clásica de la lingüística textual y se centra en la secuencia expositiva (o expositivo-explicativa) y la argumentativa, en tanto son las predominantes en los géneros académicos. Se presenta la estructura, la construcción enunciativa típicamente asociada a estas secuencias y los recursos más habituales; estos contenidos se trabajan a través de ejercitación tendiente al reconocimiento y clasificación de componentes textuales en ejemplos seleccionados y a la elaboración de hipótesis de lectura en torno a ellos, así como propuestas de escritura que permiten poner en juego las nociones teóricas en producciones propias.

La tercera parte, “Prácticas de lectura y escritura” recupera los contenidos trabajados en los capítulos anteriores, en función de actividades de lectura y escritura integradoras. De este modo, el Manual ofrece un acompañamiento detallado y “paso a paso” del proceso de elaboración de géneros discursivos característicos del ámbito académico, como el examen parcial y la monografía: se revisan las etapas de escritura, desde las tareas de lectura y organización de la información hasta las decisiones de puesta en palabras y la instancia final de revisión. En esta sección se trabaja con textos producidos por estudiantes, como “ejemplos no modélicos” en los que se promueve un análisis crítico, a fin de identificar tanto logros como aspectos a modificar. Esta práctica crítica permite, como lo señalan las autoras en el inicio del capítulo dedicado a “La tarea de escribir”, apelar a la agencia de los estudiantes para elegir sus modos de escritura preferidos dentro de los márgenes habilitados por las convenciones (o incluso tensionando esos marcos); por otra parte, la diversidad de ejemplos procedentes de las humanidades y las ciencias sociales evidencia la especificidad de las retóricas disciplinares más allá de las regularidades comunes a todo el discurso académico.

En esta sección, se destaca como novedoso el capítulo dedicado a las “prácticas de estudio”, que involucran actividades como situar el texto (atendiendo a su autor, su contexto sociohistórico y las discusiones del campo de estudios), mapear el texto (a través de subrayados, notas y otras marcas), confeccionar un glosario de términos, realizar un fichaje y sistematizar relaciones y procesos a través de presentaciones gráficas (“cuadros y constelaciones”). La propuesta es sumergirse en las prácticas de lectura (y escritura) que quien estudia realiza para sí, suspendiendo momentáneamente la expectativa de elaborar un producto final y concentrándose en la interacción con los materiales académicos en el marco de la construcción de conocimiento.

Recuperar el carácter epistémico de la escritura es un complemento necesario del abordaje del discurso académico desde perspectivas retóricas (tanto desde tradiciones discursivas como psicolingüísticas) con foco en el destinatario y en las formas genéricas características de las comunidades académicas. Sin desconocer su productividad y su carácter innovador con respecto a modelos previos de la escritura (centrados en la adquisición de pautas normativas y estilísticas generales), estos enfoques tienden a dejar en segundo plano otro conjunto de usos de la escritura: las escrituras intermedias [2] , “escrituras para sí”, es decir sistematizaciones provisorias elaboradas en el marco de procesos de lectura o de preparación de otros textos. Esta forma de lectura y escritura, específica del trabajo académico, es una de las dimensiones más novedosas –incluso, inesperadas- para quienes se incorporan en esta comunidad. En efecto, si desde el punto de vista de los géneros discursivos, el ingreso al nivel superior implica tomar contacto con nuevos dispositivos enunciativos y modos de dialogar con los discursos previos, un cambio aún más impactante es la intensidad de la interacción con los textos fuentes y la complejidad involucrada en la elaboración de los escritos (su estricta planificación y minuciosa revisión). Ambas prácticas estás basadas en supuestos compartidos de rigurosidad y precisión, que son raramente explicitados por los participantes de las comunidades académicas [3] . Es por eso que detenerse en ellas resulta un aporte en todo manual destinado a estudiantes en el tramo inicial de su formación, o –como en este caso- a los docentes que guiarán sus primeras experiencias en el campo.

En el cierre del Manual, a continuación de las tres partes mencionadas, hay dos anexos dirigidos exclusivamente a los docentes destinatarios de la publicación. El primero, “Resolución de consignas”, contiene orientaciones sobre el tipo de respuestas esperadas a las actividades; sugerencias de criterios para la evaluación; indicaciones sobre los propósitos de cada actividad; estrategias didácticas recomendadas para desarrollarlas; elementos conceptuales pertinentes para destacar en la instancia de la puesta en común; sugerencias de posibles aspectos que se abren a la reflexión a partir de las consignas. De este modo, al tener un acceso a las decisiones pedagógicas implícitas en el manual, el docente cuenta con un mayor margen para adecuar las propuestas a los grupos con los que trabaja, elegir los aspectos en que se centrará y seleccionar las actividades con criterios más acabados. Es decir, puede alejarse de un rol de “docente ejecutor” y contar con un repertorio de opciones para utilizar según su preferencia y necesidad. El segundo anexo, por su parte, consta de recomendaciones bibliográficas para la profundización teórica de cada uno de los puntos abordados en el texto. Se ofrece así un mapa bibliográfico o guía comentada que contribuye a la formación continua de los docentes que utilizan el manual.

En síntesis, la propuesta de Glozman y Savio combina rigurosidad teórica con un profundo conocimiento de la tarea docente, que se plasma en este volumen de doble destinación. A partir de sólidos abordajes conceptuales, las autoras construyen una propuesta reflexiva y crítica para el trabajo con las prácticas discursivas académicas. Esto permite eludir el abordaje instrumental que muchas veces se otorga al trabajo con la lectura y la escritura desde otras disciplinas y situar el discurso académico en el flujo más amplio de la discursividad social. De este modo, aporta a modificar las representaciones sobre la lectura y la escritura en la academia, que muchas veces obstaculizan la vinculación de los estudiantes con estas prácticas. El poder conocer y comprender los funcionamientos discursivos de dichos textos disminuye el efecto atemorizante, o inhibidor, que estos ejercen en quienes están poco familiarizados con el ámbito académico [4] .

En un contexto de creciente estandarización y normativización de la escritura académica, responder a la apuesta de complejizar, en lugar de simplificar las propuestas pedagógicas, implica una mirada auténticamente transformadora [5] que es imprescindible sostener desde la práctica docente. El Manual para estudiar textos académicos representa una contribución en ese sentido.



[1] Pereira, Ma. Cecilia (2006) La lectura y la escritura en el CBC: memoria de la experiencia en la cátedra de Semiología. Ponencia presentada en el Primer Congreso Nacional: “Leer, escribir y hablar hoy”, Tandil, 28 de septiembre al 1 de octubre. Disponible en: http://semiologia-cbc-distefano.com.ar/pedagogia/universitario/investigacion/historia-de-semio.pdf

[2] Chabanne, Jean-Charles (2011/2012) Les écrits «intermédiaires» au-delà du brouillon. Recherches, 55: 7-20.

[3] Lea, Mary & Street, Brian (1998). Student writing in higher education: an academic literacies approach. Studies in Higher Education, 23(2): 157-172.

[4] Zavala, Virginia (2020). La escritura académica y la agencia de los sujetos. Lulú Coquette, 8: 17-40.

[5] Lillis, Theresa (en prensa) El enfoque de Literacidades Académicas: sostener un espacio crítico para explorar la participación en la academia. Enunciación, Volumen 26, Número especial "Escritura e identidad" (2021). Editoras: Ana Atorresi y Laura Eisner.

Enlaces refback

  • No hay ningún enlace refback.




Licencia de Creative Commons
Este obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional.


Maestría en Lingüística / Maestría y Especialización en Lingüística Aplicada.

Facultad de Lenguas. Universidad Nacional del Comahue

ISSN 2591-541X

URL: http://revele.uncoma.edu.ar/htdoc/revele/index.php/lingustica/index
Av. Mendoza y Perú - C.P.(8332) General Roca, Río Negro, Argentina - Teléfono: +54 298-4422057
Contacto: quintuquimun@gmail.com