ARTÍCULO

Trayectorias migratorias e inserción laboral de migrantes recientes en Santa Rosa-Toay (La Pampa, Argentina)

Recent immigrants’ trajectories and job insertion in Santa Rosa-Toay (La Pampa, Argentina)

 

María Dolores Linares
linares.dolores@gmail.com
CONICET; Instituto de Estudios Socio-Histórico, (IESH) Universidad Nacional de La Pampa. Argentina

Recibido: 16|06|16
Aceptado: 04|10|16

 


Resumen
A partir de un abordaje metodológico cualitativo etnográfico basado en la reconstrucción de casos a través de la técnica de entrevista en profundidad en la Provincia de La Pampa, este artículo se propone describir las trayectorias migratorias y la inserción laboral de migrantes internacionales en el conglomerado Santa Rosa-Toay (La Pampa, Argentina), prestando especial atención a los proyectos migratorios y el papel de las redes sociales en dichas trayectorias.

Palabras clave: Migraciones internacionales; Trayectorias migratorias; trayectorias laborales. 

Abstract
The aim of this article is to describe the migratory and job insertion of international migrants in the urban agglomeration of Santa Rosa-Toay (La Pampa, Argentina) in the last thirty years, focusing on migration projects and the role of social networks in these paths. Our dominant methodological approach is a qualitative one based on the reconstruction of cases by the in-depth interview technique to eleven migrants in La Pampa.

Key words: International migration; Migratory trajectories; Job trajectories.


 

INTRODUCCIÓN

Este artículo se propone describir las trayectorias migratorias y la inserción laboral relevadas de los relatos de vida de migrantes internacionales en el conglomerado Santa Rosa-Toay1, (La Pampa, Argentina) prestando especial atención a los proyectos migratorios y el papel de las redes sociales en dichas trayectorias. Esta línea de investigación forma parte de un proyecto más amplio denominado “Población y desarrollo económico territorial: migraciones, trabajo y redes en la Provincia de La Pampa”. La movilidad espacial migratoria es, desde una perspectiva sociodemográfica, una de las variables más relevantes para el análisis del desarrollo socio-económico de una región ya que influye en la composición y el tamaño de la población. El saldo migratorio, es decir, la diferencia entre inmigración y emigración, es un factor dinámico de crecimiento de la población económicamente activa (PEA). Numerosas líneas de trabajo han puesto en evidencia el potencial y los riesgos de la movilidad humana para el desarrollo (Delgado Wise y Márquez Covarrubias, 2007; Castles y Delgado, 2007, Portes, 2011), especialmente en aquéllos espacios caracterizados por desajustes en el crecimiento demográfico y económico. Este podría ser el caso de la Provincia de La Pampa, caracterizada desde el punto de vista del desarrollo regional como “especial” o “de baja densidad” debido a su escasa densidad poblacional, con índices que arrojan un elevado Producto Bruto per cápita pero un lento dinamismo económico y productivo (Porto, 1995; Morgan, 2005).

Como área de investigación, la Provincia de La Pampa presenta la particularidad de tener un menor crecimiento demográfico y económico en términos comparativos con otras provincias y en especial, en relación su trayectoria hasta la década de 1930, como veremos en el primer apartado. Frente a la baja densidad poblacional y a la emigración como constante estructural, cabe preguntarse por el papel que cumple la migración internacional reciente en la dinámica demográfica. A partir de un abordaje metodológico cualitativo etnográfico basado en la reconstrucción de casos a través de la técnica de entrevista en profundidad, intentaremos dar cuenta de las trayectorias migratorias y laborales de los migrantes internacionales hacia La Pampa, especialmente hacia las ciudades de Santa Rosa y Toay, en los últimos treinta años. Proponemos, a manera de hipótesis, que pese al aparente estancamiento que demuestran los registros censales entre los años 2001 y 2010 (Censo Nacional de Población, hogares y viviendas, años 2001 y 2010, INDEC), La Pampa está comenzando a participar de una progresiva recepción de migrantes latinoamericanos y limítrofes, así como africanos y asiáticos, en busca de posibilidades laborales estables que les permitan una rápida radicación (teniendo en cuenta la normativa vigente en la Argentina desde el año 2004, específicamente la Ley de Migraciones N° 25.871). Por otra parte, estimamos que estos migrantes buscan insertarse en trabajos urbanos permanentes y no en labores estacionales rurales, que se corresponde con aquello que Sassone (2006) denominó el proceso que “metropolización de las migraciones” hacia las ciudades intermedias, característico de fines de la década de 1970.

Para ordenar nuestra la argumentación, comenzaremos este trabajo caracterizando y justificando nuestra área de estudio y el contexto político-normativo de la cuestión migratoria en la República Argentina de los últimos treinta años. Posteriormente, se definirán los lineamientos teóricos-conceptuales y metodológicos desde los cuales comprendemos la migración internacional hacia La Pampa. En los tres apartados finales se expondrán los resultados preliminares de nuestra investigación y se analizará la migración internacional hacia Santa Rosa/Toay a partir de los relatos de vida teniendo en cuenta tres aspectos: las trayectorias espaciales –y los proyectos migratorios que las motivaron–, las trayectorias laborales y el papel de las redes sociales.

SANTA ROSA/TOAY, PROVINCIA DE LA PAMPA: ¿NUEVO DESTINO MIGRATORIO?

Desde una perspectiva geográfica, La Pampa se ubica al centro de la República Argentina, tiene una superficie total de 143.440 Km2 y una población de 318.951 habitantes según el último Censo Nacional del año 2010. El conglomerado urbano seleccionado para nuestra investigación está compuesto por la ciudad de Santa Rosa, que es la capital provincial y la ciudad más poblada de la provincia, con 103.241 habitantes según el Censo 2010, y su ciudad satélite, Toay, de 12.134 habitantes. Ambas ciudades se ubican en el área noreste de la provincia de La Pampa, cuya producción está orientada marcadamente hacia el mercado externo (agricultura y ganadería) y es el área que concentra a las principales ciudades y al 80% de la población provincial. Al referirnos a la dinámica demográfica y migratoria en La Pampa debemos tenerla en cuenta en su despliegue espacial: estudios sobre la migración de fines del siglo XIX y principios del siglo XX para La Pampa demostraron que las fronteras productivas y económicas que establecieron la estructura productiva en la franja noreste (desarrollo de una agricultura de secano) fueron resultado de los procesos de ocupación del espacio dentro del territorio pampeano por parte de los migrantes, tanto internos como internacionales (Maluendres et al.1995). Hasta 1930 La Pampa participó activamente en la recepción de las corrientes migratorias transoceánicas (Di Liscia y Lluch, 2011) que se concentraron en áreas rurales al punto que, en 1914, el 36,4% de la población provincial había nacido en el extranjero. A causa de distintos factores, entre los cuales se destacan los climáticos (sequía) y económicos (relativos al mercado internacional), a partir de 1930 hubo un fuerte retroceso demográfico. En términos absolutos, en 1935 la población era de 175.077 habitantes mientras que hacia 1942 había descendido a 167.352 y, en 1960, a 158.492. Durante cuatro décadas, el número de emigrantes de la provincia superó al crecimiento vegetativo y al número de inmigrantes, dejando como resultado tasas negativas de crecimiento poblacional. Esta tendencia comenzó a revertirse recién en la década de 1980 (Aráoz, 1991), que coincidió con un proceso acelerado de urbanización (mientras en 1970 un 50% de la población se concentraba en las ciudades, en 1980 la población urbana aumentó a 65% y continuó en aumento desde entonces). Pese a que el aumento de la población fue un objetivo prioritario en la provincia desde 1965, luego de una acuciosa búsqueda y consultas a científicos locales, no hemos encontrado investigaciones sobre la incidencia de la migración internacional reciente en las principales ciudades de La Pampa, por lo que confirmamos que se trata de una problemática escasamente explorada.

Tal vez esto se deba a que, en los últimos treinta años, La Pampa no ha representado un polo de atracción masivo para migrantes internacionales: el último registro censal del año 2010, indica que la Provincia de La Pampa cuenta con 3447 habitantes que han nacido en el extranjero, apenas unos más que los 3430 que contabilizó el Censo 2001. Esta cifra representa el 1,08% de su población total y la ubica muy por debajo de la media nacional, que asciende al 4,5%. Si bien tenemos en cuenta que existe una posible invisibilización sobre los flujos de migrantes internacionales en La Pampa, en tanto los censos miden los stocks y no a los migrantes “en circulación”, los censos nos hablarían de un estancamiento. Sin embargo, observando la composición de esta población en estos registros se comprueba que, mientras han disminuido los migrantes provenientes de Europa (833 en 2001 contra 593 en 2010), han aumentado los africanos y asiáticos (4 originarios de China en 2001 y 29 en 2010; 8 senegaleses en 2001 y 18 en 2010), así como los provenientes del continente americano (2478 en 2001 contra 2764 en 2010) y en especial, dentro de éstos, los nacidos en países limítrofes (1671 en 2001 contra 2073 en 2010).

Por otro lado, existen datos que indican que los migrantes, una vez que llegan a la provincia, tienen interés en regularizar su situación legal frente a las autoridades argentinas: hay un significativo índice de pedidos de radicación de migrantes resueltos, tanto permanentes como temporarios, según la información proporcionada por la Dirección Nacional de Migraciones (en adelante DNM) Delegación La Pampa. En Santa Rosa, que cuenta según los datos censales de 2010 con 1076 personas nacidas en el extranjero (INDEC), se resolvieron, en el período 2004-2012, 572 residencias2 (DNM, MEMO N° 10683/2013, Nota N° 2221/2013). Estos pedidos indicarían una voluntad de permanencia (aunque sea temporal) para la concreción de sus proyectos migratorios, dato que coincide con la mayoría de las entrevistas realizadas.

Un factor de atracción migratoria lo constituye el contexto político-normativo del país de destino. La cuestión de las migraciones internacionales ha sido considerada como central para las políticas de desarrollo de la República Argentina (Novick, 2008, 2012; Domenech, 2008), y se han cristalizado a través del sistema jurídico nacional. Desde el año 2004, con la sanción de la Ley de Migraciones 25.871, el contexto político y jurídico ha dejado de ser desfavorable para la migración internacional en la Argentina. Durante el último gobierno de facto militar la legislación fue predominantemente restrictiva. La Ley General de Migraciones y de Fomento de la Inmigración de 1981 –llamada “Ley Videla”– fomentó la llegada de extranjeros “cuyas características culturales permitan su adecuada integración” y desalentó la proveniente de países limítrofes. Se impusieron restricciones al trabajo de los residentes transitorios y temporarios en forma de requisitos de contratación muy difíciles de cumplir y se impidió asimismo a los inmigrantes indocumentados el acceso a los servicios de salud y educación, obligando a los funcionarios responsables en cada ámbito a denunciar la situación ante las autoridades públicas (Novick, 2008). Con la llegada de los gobiernos democráticos la legislación no sufrió grandes transformaciones, salvo por la sanción de indultos conocidos como “amnistías” que permitían la regularización de los migrantes indocumentados (Decreto 780 de 1984 y Decreto 1.033 de 1992) (Sassone, 2004). Pero fue a partir de la sanción de la Ley 25.871 y su Decreto reglamentario N° 616 del año 2010, que se incorporaron dos novedades: el criterio por el cual se entiende a la migración como un derecho fundamental de las personas que el Estado debe garantizar y el de “ciudadanía comunitaria”, que favorece la regularización de los migrantes provenientes de países limítrofes o mercosureanos (Domenech, 2008). Además de permitir a los inmigrantes el acceso libre y gratuito a la salud y educación, esta ley tiene como objetivo fomentar la integración socio-laboral de los migrantes para fortalecer el entramado sociocultural de la totalidad del país.

Teniendo en cuenta nuestra área de estudio, la normativa migratoria también implicó una re-estructuración de la DNM que tuvo como objetivo, entre otros, el de facilitar el acceso a los trámites migratorios mediante la apertura de nuevas delegaciones en cada provincia del país. La Delegación La Pampa de la DNM se inauguró en el año 2007. Entonces, en un contexto favorable -desde el punto de vista político y normativo- los migrantes tendrían mayores posibilidades de desarrollar una trayectoria laboral y migratoria exitosa, según Benencia (2011), dado que algunos pueden capitalizar las experiencias laborales y sociales previas y, amparados por la ley del país de destino, iniciar un proceso de movilidad social y económica hacia la empresa familiar o a la vivienda propia. Es dentro de este marco que nos interesó conocer las trayectorias de los migrantes internacionales hacia La Pampa en estos últimos treinta años.

HERRAMIENTAS TEÓRICO-METODOLÓGICAS: REDES, TRAYECTORIAS MIGRATORIAS E INSERCIÓN LABORAL

El abordaje de la migración internacional debe tener en cuenta factores explicativos en múltiples niveles: macro económicos, políticos, sociales, culturales así como micro-sociales, familiares e individuales. En esta etapa de nuestra investigación, se impone un enfoque micro-analítico pero sin tomar a las decisiones individuales de los migrantes como escindidas de las condiciones –y condicionantes– externas, sino como participantes de una realidad social mucho más compleja. Poner el foco en estos aspectos no significa, como establece Revel (2015), oponer un “arriba” sobre un “abajo” ni un “grande” sobre un “pequeño”, sino reconocer –y utilizar como herramienta heurística– que “una realidad social no es la misma según el nivel de análisis o […] la escala de observación en la que decidamos ubicarnos” (2015:15). Por esta razón nos interesa la perspectiva de las redes sociales migratorias que focalizan en los sujetos migrantes y en sus grupos familiares como agentes productores y reproductores de lazos e información necesaria para la movilidad espacial pero que a la vez permite un planteo relacional que transita en el intermedio entre el plano micro de la adopción de decisiones individuales y el plano macro de los determinantes estructurales de las migraciones (Faist 1997, en Aruj 2015). Las redes sociales son estructuras de carácter transnacional que involucran a todas aquellas personas e instituciones vinculadas al proceso migratorio: políticas públicas (en país de origen y de destino), migrantes, empleadores, informantes, asociaciones culturales, políticas, sociales y religiosas, etcétera (Pedone 2010).

Por otro lado, retomamos los criterios clásicos sobre el análisis de las migraciones internacionales que tienen en cuenta la direccionalidad (país de origen y destino), la perdurabilidad en el tiempo (permanentes, temporarios) y el tipo de movilidad según su objetivo (forzadas o voluntarias). Pero además, para recuperar el dinamismo de los procesos migratorios, retomamos el concepto de circulación en las trayectorias de vida de los sujetos migrantes, en los que las “salidas”, “llegadas”, “estadías” y “retornos” componen una trama compleja. El concepto de circulación, como un tipo de movilidad, pone el acento en la dimensión repetitiva y durable de los flujos migratorios (Cortès y Faret 2009) involucrando personas, bienes, remesas, las nuevas Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC) y los transportes que dinamizan la experiencia migratoria.

Cuando hacemos referencia a las trayectorias migratorias nos referimos a las trayectorias de vida, que comprenden procesos espaciales integrados a la vida social y a la historia del sujeto. Dentro de estos procesos encontramos las trayectorias laborales que, en el caso del sujeto migrante, están constituidas por la experiencia laboral en el lugar de origen y por el tipo de inserción en el mercado de trabajo en el país de destino. La inserción laboral de los migrantes que se mueven en busca de mejores oportunidades en Argentina ha estado caracterizada por la informalidad, la precariedad laboral, los bajos salarios y el subempleo conformando un perfil persistente y estructural de las migraciones internacionales (Marshall y Orlansky 1980; Maguid, 2005). También se ha evidenciado la existencia de economías de enclave étnico o nichos ocupacionales (Bruno 2008), es decir, espacios económicos que se concentran en un área geográfica de la ciudad y que son gestionados por una minoría étnica o nacional (Portes y Wilson 1980).

Ahora bien, dado que el debate académico sobre formalidad e informalidad/precariedad laboral supera los objetivos de este trabajo3, retomamos la caracterización del sector informal y el empleo informal/precariedad laboral que proponen Pok y Lorenzetti (2007), que incluiría las siguientes categorías: a) Trabajadores/as independientes/as que desarrollan una actividad económica por su cuenta, de complejidad mediana o baja; b) Trabajadores/as independientes/as que desarrollan una actividad económica contratando fuerza de trabajo, en unidades económicas pequeñas, excluyendo aquellos cuya actividad es de alta complejidad; c) Trabajadores/as familiares que desarrollan una actividad económica en unidades económicas pequeñas, excluyendo aquellos cuya actividad es de alta complejidad; d) Trabajadores/as asalariados/as que se desempeñan en unidades económicas pequeñas, en condiciones de precariedad laboral desde el punto de vista de su registración formal; e) Trabajadores/as asalariados/as que se desempeñan en unidades económicas medianas o grandes, en condiciones de precariedad laboral desde el punto de vista de su registración formal y f) Trabajadores/as asalariados/as que se desempeñan en carácter de registrados/as, pero en condiciones de precariedad laboral desde el punto de vista de la continuidad de su inserción.

Consideramos que la inserción laboral migrante no debería ser conceptualizada independientemente de la circulación migratoria. Esto quiere decir que no se trata de un hecho puntual en un contexto determinado –encontrar un empleo dentro de un mercado de trabajo, en el sector formal o informal, en condiciones precarias o no– sino que implica un paso más en una transición, que se plantea como circulación dinámica, no solo desde un empleo a otro sino también desde un país a otro, desde una cultura a otra y que está relacionado, fundamentalmente con las expectativas generadas dentro de un proyecto migratorio.

La metodología cualitativa utilizada para dar cuenta de las trayectorias migratorias de los migrantes internacionales recientes hacia La Pampa se basó en la reconstrucción de casos a través de la técnica de recolección de información de la entrevista en profundidad. Fue necesaria la confección de una muestra según el universo de migrantes internacionales en La Pampa. La muestra seleccionada, si bien no es amplia en su cantidad numérica, es significativa (Guber 2004:75) dado que se basa en los datos censales, representando así a los migrantes por origen que figuran en el último Censo Nacional. Para lograr esta muestra se utilizó la técnica de la bola de nieve, que nos orientó en dos sentidos: en el conocimiento de más informantes y en el reconocimiento y la retroalimentación para conseguir más información (Zapata-Barrero y Sánchez-Montijano 2011). Luego se realizaron las entrevistas en profundidad mediante el método biográfico para rastrear, mediante su historia de vida, las trayectorias personales y grupales que vinculan no sólo espacios –lugares de origen y de destino- sino también proyectos económicos, familiares, deseos, angustias. Este enfoque permite acercarse a la subjetividad del individuo a la luz de su visión particular en la que se refleja, asimismo, una época atravesada por normas y valores compartidos por la sociedad de la que el sujeto forma –o desea formar– parte.

En los últimos tres apartados se analizarán entonces los resultados preliminares de las once (11) entrevistas sistematizadas. Todas fueron realizadas en el año 2015 en las ciudades de Santa Rosa y Toay y gradabas digitalmente. Siguiendo las normas éticas de protección de la identidad y anonimato, nos referimos a nuestros entrevistados como E1, E2 y así sucesivamente. Un perfil detallado de cada migrante entrevistado se encuentra luego de la Bibliografía citada. Las entrevistas en profundidad se basaron en un cuestionario semi-estructurado de 18 preguntas abiertas que respondían a tres módulos destinados a operacionalizar los diferentes aspectos de la migración hacia La Pampa: 1- Módulo espacial, con el fin de captar las trayectorias migratorias: relevaron lugar de origen, lugar de destino, estrategias residenciales, objetivos y motivaciones, proyectos, 2- Módulo de las redes sociales, para dar cuenta de los elementos involucrados en la circulación de personas: medios de transporte, formas de movilidad (individual, familiar, colectiva), información previa a la migración, contactos facilitadores, paradas, estrategias de cruce fronterizo, situación legal, uso de TIC y planes de retorno y/o reunificación familiar y 3- Módulo de la trayectoria laboral: formación, experiencia laboral en el país de origen, primera inserción laboral en el país de destino, experiencias laborales, formas de contratación, descuentos jubilatorios o aportes sociales y discriminación en el ambiente laboral.

TRAYECTORIAS ESPACIALES: MIGRAR CON OBJETIVOS CLAROS

A través de las biografías relevadas descubrimos que la “linealidad” en una trayectoria de vida es una construcción difícil de amalgamar: aunque los relatos quieran ordenarse con el fin de representar una carrera de “postas”, la variedad de ámbitos que abarca (laborales, familiares, espaciales, educativos, vida reproductiva) hace que varíe de dirección, de intensidad, de grado, de proporción. En los relatos reconstruidos encontramos que la Provincia de La Pampa sólo fue un objetivo migratorio específico “punto a punto” (Sassone et al, 2006) (directo desde el país de origen) en dos casos: migraciones del grupo familiar o migraciones que podrían definirse como por amor, en términos de Roca Girona (2012). En el primer caso, los entrevistados llegaron siendo niños y adolescentes porque sus padres obtuvieron una oferta laboral en La Pampa. Luego, una vez transcurridos algunos años, decidieron radicarse, aunque en algunos casos sus padres regresaron al país de origen o prosiguieron la trayectoria migratoria hacia otro destino, como los casos de E 5, y E 6. E 6, brasilera, nos cuenta: “Mi papá era argentino y mi mamá es uruguaya. Ellos vivieron en Brasil ocho años, ahí nací yo y viví hasta los cinco años. Salimos de Brasil y estuvimos un tiempito en Montevideo, un año en Buenos Aires, dos años en Colonia 25 de Mayo, La Pampa y, cuando yo ya tenía ocho años, llegamos a Santa Rosa, La Pampa”. El segundo caso, que llamamos migraciones por amor, o por afecto, según algunas entrevistas, encontramos hombres y mujeres adultos que llegaron a La Pampa para dar continuidad a una pareja conformada previamente con un/a pampeano/a en otro país u otra ciudad argentina, los casos de E 1, E 3 y E 8 son algunos de los ejemplos. E 1, de Uruguay, nos relata: “Vengo de Montevideo y llegué acá, a Santa Rosa, directamente desde mi casa en octubre de 2004, por afecto, porque conocí [en Uruguay] al que fue mi pareja hasta hace seis meses y de ahí fue que vine con mi hija a La Pampa.”. E 8, colombiano, conoció a su actual pareja por internet:

Yo conocí a R. por internet, estuvimos hablando […]nos conocimos mucho tiempo y me empezó a causar curiosidad. Como yo nunca había salido de Colombia, quise tomarme unas vacaciones para conocerla y, de paso, conocer el país. Llegó el momento de las vacaciones, cuando pude completar el dinero para venir, vine, me gustó, además funcionaron las cosas con R y me quedé (E 8).

En caso que la pareja se haya conocido en otra ciudad argentina indicaría que el arribo a La Pampa puede ser resultado de una migración por etapas donde el destino final no fue programado de antemano: un/a migrante internacional llega, por ejemplo, a Buenos Aires por motivos laborales y, luego de formar pareja con una persona originaria de La Pampa, decide continuar su trayectoria migratoria en esta provincia. Este podría ser el caso de E 2, uruguaya, quien en Buenos Aires formó un matrimonio con una persona nacida en Santa Rosa y, juntos, fueron a vivir algunos años a Bariloche antes de decidir mudarse a Santa Rosa.

En otras trayectorias migratorias relevadas, especialmente en aquellas motivadas por cuestiones laborales, La Pampa apareció como objetivo migratorio sólo luego de una experiencia en otras ciudades argentinas. Se trata personas que llegaron a Argentina en busca de mejores condiciones laborales y se establecieron en distintas ciudades (Buenos Aires, San Luis, Bariloche, por ejemplo) gracias a redes sociales migratorias que les facilitaron la primera residencia o el primer trabajo. Luego, estas personas establecieron otras redes sociales que les proporcionaron información sobre oportunidades laborales en La Pampa y continuaron así su trayectoria migratoria. El caso de E 4, paraguaya, ejemplifica este tipo de migración:

Yo vine de Ciudad del Este (Paraguay) a La Pampa buscando trabajo, porque necesitaba porque mi mamá era madre soltera y para salir adelante. Yo dejé a mis hijos para venir y me fui primero a San Luis, porque me llevó una señora amiga. Me dejó ahí. Y yo me quedé sola, sin nadie, a nadie conocía allí, caí así, de “pechada” y estuve tres años sufriendo, llorando sola entre las paredes porque no conocía a nadie y todos me daban la espalda. Después vine a La Pampa porque me dijeron que había más trabajo. (E 4)

Otros, mediante contactos y luego de conocer el país se decidieron por Santa Rosa, como el caso de E 9 que llegó desde Italia, por medio de un conocido, al extremo sur de la Argentina antes de radicarse en Santa Rosa y abrir un negocio en Toay: E 9: “Estuve primero [antes de venir a La Pampa] en la Provincia de Santa Cruz, me fui para allá porque tenevo amistad y me fui por un período para ver si me gustaba la Argentina para ver si tenevo posibilidad de invertir una plata”.

Por último, identificamos migrantes “en circulación”, en los casos para los cuales La Pampa es una etapa más dentro de una trayectoria mayor o una experiencia circunscripta a un período determinado de la vida, como es el caso de E 7, un estudiante universitario mexicano que llegó a Santa Rosa en 2015 para realizar un proyecto de intercambio universitario.

Es interesante remarcar que, aún sin indagar sobre el motivo originario de la migración, siempre aparecen en los relatos los intereses, temores, expectativas no sólo individuales sino también de los círculos sociales de cada migrante. Por otro lado, muchos de los entrevistados estaban habituados a la idea de migrar gracias al conocimiento de experiencias migratorias previas, ya sea personales (vivir algunos años fuera del país de origen) o familiares (padres migrantes, hermanos migrantes) antes de llegar a Argentina. Por último, en los dos primeros casos (punto a punto y por etapas) encontramos una expectativa compartida: quedarse en La Pampa, encontrar su lugar en el mundo(E 2), el lugar elegido para formar una familia, para criar y educar a los hijos, en definitiva, un lugar de futuro.

TRAYECTORIA LABORAL: LOS PROYECTOS TRUNCOS

La información resultante de las entrevistas hasta el momento nos permite identificar sectores productivos de mayor inserción laboral migrante en Santa Rosa de dos nacionalidades: senegaleses y chinos. Entre los años 2001 y 2010, la diversidad a la homogeneidad original de La Pampa, antes aportada por coreanos (Di Liscia, Salomón Tarquini y Cornelis 2011), es aportada ahora por los flujos migratorios provenientes de China y de Senegal, fenómeno que también sucede en otras ciudades argentinas. Si bien numéricamente no representan un porcentaje importante dentro de los migrantes internacionales en la provincia (4 originarios de China en 2001 y 29 en 2010; 8 senegaleses en 2001 y 18 en 2010) han ganado visibilidad debido a la rama de actividad del sector comercial en la cuales estos grupos se insertan: supermercados (en el caso de los chinos) y mercado callejero o venta ambulante (los senegaleses).

Los inmigrantes que provienen de China podrían constituir la categoría D dentro de los indicadores comunes de precariedad laboral según Pok y Lorenzetti (2007), dado que se insertan como asalariados en empresas familiares pequeñas y, salvo casos excepcionales (apertura de un supermercado en otro pueblo de La Pampa) no se independizan de la familia empleadora. En el caso de los senegaleses, la mayoría de ellos vivieron algunos años en Buenos Aires hasta decidir venir a La Pampa. En palabras de E 11, de Senegal, “porque, como yo viajo todo el tiempo para vender y comprar, La Pampa es el “centro” del país y queda cerca de todos lados”. Estos serían los únicos casos que se podrían caracterizar como economías de enclave étnico o “nichos ocupacionales”.

Además de esos casos, no encontramos otras evidencias de un perfil persistente y estructural de precariedad en la inserción laboral de los migrantes internacionales en La pampa sino algunos rasgos de informalidad en cada una de las experiencias de los entrevistados. En los relatos sobre la trayectoria laboral a migrantes en La Pampa se evidenciaron tres temas/problemas: a- el quiebre profesional producto de la migración; b- la discriminación positiva o negativa en ámbitos laborales y c- la informalidad a la hora de conseguir el primer e incluso todos los empleos. Estos tres temas funcionaron, en cada caso, como una frustración con respecto a los proyectos y expectativas previas a la migración.

En el caso de los migrantes que tenían una experiencia laboral profesional en su país de origen no encontraron, en la Provincia de La Pampa, demanda laboral adecuada a su formación, en general debido a la imposibilidad de habilitar sus títulos universitarios (en casos de trabajadores de la salud, por ejemplo, por inconvenientes burocráticos). Es el caso de E 3, cubana, quien, luego de ejercer como psicóloga del deporte en Cuba tuvo que comenzar con un emprendimiento por cuenta propia a domicilio en Santa Rosa porque no se le reconocía su título habilitante en Argentina:

Empecé con un emprendimiento personal porque toda mi vida fui independiente, siempre me costó el hecho de no hacer nada, de tener que depender de otra persona, aunque fuera mi pareja […] Así que dije: voy a hacer alguna cosa, porque desde el punto de vista laboral se te complica mucho en Santa Rosa. Y también en Argentina en general, porque al no haber convenio con Cuba en el campo profesional, tienes que hacer todo el proceso de la reválida del título, que es un proceso frustrante, casi ningún cubano puede ejercer lo que estudió por eso (E 3).

En otros casos las expectativas laborales se cumplieron con el tiempo. E 8 en Colombia trabajó, desde pequeño, en una bicicletería. Cuando llegó a vivir a Toay en el año 2011, consiguió trabajo a los 15 días como cocinero en una “casa de comidas” pero al cabo de un año consiguió empleo en una bicicletería y, gracias a algunos contactos, pudo ser propietario de su propio negocio de bicicletas en julio del 2015.

La discriminación en ámbitos laborales es una constante en el relato de los migrantes, en ocasiones negativa y en otras positivas. Para E 4 (paraguaya), la discriminación en el ambiente laboral fue un elemento determinante en su decisión de abandonar un puesto de trabajo estable, además de haber quedado embarazada:

Estuve un año y medio en la empresa de limpieza hasta que quedé embarazada. Me dijeron que vuelva cuando tenga a mi bebé. Estaba en blanco y estaba contenta porque antes estaba difícil para conseguir trabajo […]. Tuve que abandonar porque una chica me tenía a mal traer porque…muchas cosas pasé en el trabajo con mis compañeras. El jefe me decía siempre:-vos poné la cabeza firme y no hagas caso. Ellas me decían: -muerta de hambre, paraguaya! A veces tenés que soportar esas cosas acá, viste? Te duele pero yo lo supero porque no hago caso (E 4).

En otros casos, el origen nacional puede constituir un beneficio en el ámbito laboral, como nos relata E 2 (uruguaya):

Uruguay ha tenido, en los últimos años, una buena tradición de los ideales socialistas y, en ese sentido, muchos ven a Uruguay, como en su momento fue Chile, como un ejemplo a seguir en materia política, por lo que significan las concertaciones de distintos partidos políticos […] y eso significa que cuando uno dice “Uruguay”, remite a ciertas figuras históricas y movimientos políticos de trayectoria […] y en algunos ámbitos laborales eso me jugó a favor… (E 2).

Por último, en todas las entrevistas realizadas se remarca el grado de informalidad en la obtención de empleo, que en ningún caso se realizó por vías “institucionales” (presentación de CV, carta de motivación, entrevista personal/grupal, concurso, etc.) sino por “recomendación” o por “contactos”, lo cual nos introduce en la importancia del papel facilitador que juegan las redes sociales en el país de destino. E 5, nacido en Uruguay pero hijo de padres Paraguayos, estaba estudiando la carrera de periodismo cuando consiguió su primer trabajo en un diario, en el área de Redacción:

[…] pero eran años complicados y me echan en 1997. Sí, me quedé sin laburo en el 97…y me quedaron ocho materias colgando durante ocho años. Ese año que estuve desocupado hice de todo un poco, pero el otro trabajo que tuve más regular, fue cuando entré como operador comunitario en un programa […] era un laburo recontra desgastante. Y en un momento, en el año 1999 entro en la cooperativa [de electricidad, CPE] en el área de prensa […]. Estos trabajos los conseguí por contactos (E 5).

A partir de estos temas/problemas pudimos encontrar lo que denominamos una informalidad o precariedad “percibida”, que implica una valoración personal del propio migrante según su experiencia laboral previa, su nivel de formación y sus expectativas generales. Esta percepción de estar en una situación de informalidad o de precariedad laboral se vivenció como un proceso de movilidad social descendente sobre todos en aquellos que manifestaban contar con un capital económico y cultural (Bourdieu 1980), reconocido en su país de origen y que, al comparar con su experiencia laboral anterior, la inserción en el mercado de trabajo de Santa Rosa no les resultaba satisfactorio. El grado de precariedad percibida variaba a lo largo del relato de vida a medida que la atención pasaba a las redes sociales, en donde se manifestaba que, frente a este descenso social –imposibilidad de conseguir trabajo y obtención de empleos precarios– el conocer o no conocer gente en Santa Rosa, es decir, contar con un capital social en términos de Bourdieu4, funcionaba como un elemento equilibrador del análisis de la experiencia migratoria en términos de costos-beneficios.

REDES SOCIALES: LA MIGRACIÓN COMO PROYECTO COLECTIVO

En las entrevistas realizadas hasta ahora observamos que estas trayectorias espaciales y laborales no se elaboran en soledad, sino que aparecen como etapas en un entramado social que habilita la inserción en la sociedad de destino. Aquí se manifiesta la importancia del papel que juegan las redes sociales al momento de vehiculizar la migración internacional hacia La Pampa, facilitando información, contactos, recursos económicos, alojamiento y vehiculizando los proyectos individuales de manera colectiva. Se evidencia, sobre todo, en los casos de migraciones por amor o afecto, como las llamamos en el primer apartado. Naturalmente, la idea de formar una pareja ya implica un proyecto de vida que excede a las decisiones individuales. El relato de E 1 (de Uruguay) nos sirve para ejemplificarlo: “Santa Rosa me gustó […] por el afecto también porque estaba mi pareja de por medio y un proyecto […]. Él tiene una posición económica holgada, es profesional, y la idea era trabajar con él, en su estudio, en un principio y después ir viendo que cosas podían aparecer para trabajar y estudiar.” Luego de la separación con su pareja, E 1 decidió el camino del retorno a Uruguay: habiendo armado una red de relaciones sociales casi exclusivamente alrededor de la pareja, cuando ésta se disolvió no encontró en la ciudad la contención afectiva y social que necesitaba. Esperó seis meses pero, ante la dificultad para conseguir un empleo satisfactorio teniendo en cuenta su experiencia profesional previa, Santa Rosa dejó de significar para ella un lugar viable para proyectar su vida.

Notamos además la inexistencia de redes migratorias con cierta “institucionalidad” y establecidas previamente. Esto quiere decir que ninguno de nuestros entrevistados manifestó tener conocimiento de instituciones, grupos o personas que viabilizaran la migración hacia La Pampa de manera organizada. Pero en cada uno de los casos vimos cómo la movilidad hasta La Pampa puso en juego un abanico de recursos sociales que, al sistematizarlos para el fin migratorio, comienzan a entramar una red que podría ser útil para otros proyectos migratorios. En la experiencia de E 7, mexicano, si bien sus trámites académicos se realizaron mediante las vías institucionales, él tuvo que encontrar, en su ciudad de origen (Villa Hermosa Tabasco, capital del Estado de Tabasco), a personas que hayan estado en La Pampa para poder planear su estrategia migratoria: conseguir alojamiento, iniciar los permisos de residencia precaria en Argentina, saber cómo llegar desde Buenos Aires a Santa Rosa, etcétera:

“Empecé a buscar en internet, para ver qué comentarios tenía, en google maps empecé a ver las calles, cómo era la ciudad de Santa Rosa y, por angas o mangas [significa “de una manera u otra”], tengo un primo que estuvo aquí. Resulta que él tuvo una novia que se fue de intercambio de aquí [Santa Rosa] a allá [Tabasco] y él vino como dos veces, entonces ya me platicó sobre cómo era la ciudad, dónde parar…”

Por último, todos excepto E 4 manifestaron hacer uso de las nuevas TIC, pero no de grupos virtuales de características étnicas/nacionales identitarios sino meramente las “redes sociales” (Facebook, Twitter, por ejemplo), los programas informáticos de comunicación audiovisual (Skype, por ejemplo), la telefonía celular o convencional (fija), con el fin de mantener contactos con la sociedad de origen. Desde el punto de vista de los intercambios económicos, sólo dos de los entrevistados, ambos italianos, enviaban o recibían remesas a y de su país de origen. Los demás entrevistados no lo hacían ni conocían ninguna empresa en Santa Rosa que facilite dicho intercambio. Luego de indagar sobre las modalidades del envío de remesas, nos aceramos a una de las empresas que realizan estos servicios en donde nos comunicaron que, efectivamente, se acercan migrantes provenientes de países limítrofes (especialmente paraguayos, “albañiles” según nuestro informante) y, desde hace pocos años, senegaleses.

Para concluir, si bien se pudieron observar ciertas redes sociales migratorias a través de un diagrama de contactos y facilitadores, no encontramos aún en Santa Rosa ningún indicio de la formación de “comunidades transnacionales”, es decir, organizaciones de carácter transnacional que vinculen –mediante un tráfico constante y continuo de información, comunicación y recursos– los lugares de destino con las áreas de emigración u origen (Portes 2011).

CONCLUSIÓN

En este artículo hemos intentado realizar una primera sistematización de un trabajo de investigación reciente que se propone analizar las tendencias migratorias en la Provincia de La Pampa de los últimos treinta años teniendo en cuenta el contexto política normativo y las potencialidades que implican para el desarrollo económico y social regional. En ese sentido, La Pampa acompaña, aunque en pequeñas cantidades netas, la misma tendencia que se observa a nivel nacional: decrecen los stocks de migrantes europeos mientras crece la latinoamericana y, especialmente, la limítrofe, y aumenta la migración asiática (principalmente china) y africana (exclusivamente senegaleses), con mayor concentración de migrantes en las ciudades. La normativa argentina desde el año 2004 y la apertura de la Delegación La Pampa de la DNM favorecieron el acceso y simplificaron la regularización migratoria para aquellos que residían en la provincia.

Desde un abordaje micro-social, en esta oportunidad nos propusimos caracterizar las trayectorias migratorias y la inserción laboral de los migrantes internacionales en el conglomerado Santa Rosa-Toay que relevamos a partir de sus relatos de vida. Dentro de esas trayectorias, pusimos en evidencia dos cuestiones fundamentales: primero, el logro o cumplimiento –o no– de las expectativas previas a la migración teniendo en cuenta el proyecto migratorio de cada sujeto y, segundo, el papel que desempeñaron las redes sociales para facilitar información, recursos, alojamiento, ayuda familiar (cuidando a los hijos que quedaban en el país de origen, por ejemplo), tanto en el país de origen como en el de destino. Una mención especial merece el capital social (Bourdieu 1980) –en tanto red de relaciones sociales– de los migrantes en Santa Rosa para la obtención de empleo.

Dentro las trayectorias espaciales, identificamos tres tipos de trayectorias: “punto a punto”, “por etapas” o “en circulación”, utilizando algunas de las categorías propuestas por Sassone et al (2006). Encontramos trayectorias migratorias “punto a punto”, desde el lugar de origen hasta La Pampa, especialmente en los casos de “migraciones familiares” o “por amor”. Las trayectorias “por etapas” fueron resultantes de una motivación laboral. En este tipo de trayectorias, otras provincias argentinas habían servido de “paradas” antes de establecer “redes” de contactos que habilitaran la inserción laboral. Los migrantes “en circulación” serían aquellos en los que la idea de “retorno” o de “continuación de trayectoria migratoria” hacia otras ciudades es un objetivo decidido a priori. Observamos, en los dos primeros casos, un marcado interés en la regularización migratoria.

En cuanto a las trayectorias laborales, encontramos evidencias de “nichos ocupacionales” en el caso de los senegaleses y chinos, aunque para confirmar tal afirmación sería necesaria una investigación más profunda. Por otro lado, reconocemos tres constantes en las experiencias laborales de los migrantes en La Pampa: el quiebre profesional, la discriminación (positiva o negativa, pero una diferenciación clara del “nosotros” y “los otros”) y la informalidad al momento de conseguir el primer empleo. Evidenciamos que las redes migratorias organizadas alrededor de cada caso no están compuestas por grupos institucionalizados ni transnacionales con existencia previa al proyecto migratorio sino por redes ad hoc destinadas a cada caso particular. Por último, es remarcable la importancia que tienen las redes sociales para los migrantes una vez “instalados” en La Pampa, no sólo como condición sine qua non para conseguir empleo sino fundamentalmente para sostener una vida social independiente.

Nuestra primera aproximación a la problemática migratoria reciente en La Pampa indica líneas de investigación inexploradas para este espacio que revisten interés académico, como la feminización de las migraciones, las migraciones “por amor” o la maternidad transnacional. Nuestro interés reside en profundizar a futuro, sin embargo, en los lazos de causalidad más precisos entre migración y desarrollo económico y social para poder comenzar a analizar las consecuencias tangibles de estas tendencias migratorias y los cambios institucionales en la Argentina en la realidad cotidiana de los migrantes –y de los no migrantes- y en el desarrollo de la Provincia de La Pampa.

Notas

1. Se toma como unidad de análisis el conglomerado urbano que incluye las ciudades de Santa Rosa (Departamento Capital) y Toay (Departamento Toay) porque que, aunque pertenece a una jurisdicción departamental diferente, Toay es la ciudad satélite más importante del Gran Santa Rosa dado su cercanía geográfica y su relevancia demográfica.

2. Problemática sensible dado que, de la conceptualización de informalidad laboral dependen las categorías y variables que medirán los índices de trabajo informal en cada unidad económica del mundo. En la Decimoquinta Conferencia Internacional de Estadísticos del Trabajo de 1993, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) definió al sector informal como “el conjunto de actividades económicas desarrolladas por los trabajadores y las unidades económicas que, tanto en la legislación como en la práctica, están insuficientemente contempladas por sistemas formales o no lo están en absoluto”. Según Pok y Lorenzetti (2007), el sector se definiría según la OIT a partir de la articulación y superposición de las unidades domésticas y las económicas. De acuerdo con esta doble característica, se han desarrollado distintas tipologías para definir al sector, generando una conceptualización por oposición (el sector que “no” goza de derechos laborales, que no está institucionalizado, etcétera). Pero, como bien señalan las autoras, la complejidad de la superposición formalidad/informalidad se hizo evidente cuando manifestó, dentro del sector formal de la economía, la inserción laboral de trabajadores con ciertos rasgos de deprivación que generalmente son asociados con el sector informal. Los debates sobre el “empleo informal”, llevaron a la conceptualización de la precariedad laboral, que implica una inserción laboral endeble (ya sea por el contrato, por el tiempo, por la seguridad, etcétera) que no se limita a un sector productivo determinado.

3. República Argentina, Dirección Nacional de Migraciones, MEMO N° 10683/2013, Nota N° 2221/2013, Buenos Aires, 09 de septiembre de 2013. Nota por pedido especial con autorización previa.

4. Entendemos el capital social como “el conjunto de los recursos actuales o potenciales que están ligados a la posesión de una red duradera de relaciones más o menos institucionalizadas de inter-conocimiento e inter-reconocimiento” (Bourdieu, 1980:1), traducción propia.

OBRAS CITADAS

1. Aráoz, Fernando. La Pampa total. Aspectos geográficos. Apuntes para una geografía humana de La Pampa. Tomo 1. Santa Rosa: Subsecretaría de Educación, Dirección de Planeamiento, Centro de Documentación. 1991.

2. Aruj, Roberto Salvador. Migraciones, disciplinamiento y control social: del sujeto colectivo a la masificación. Sáenz Peña: Universidad Nacional de Tres de Febrero. 2015.

3. Benencia, Roberto. “Capítulo 1. La política migratoria argentina” en República Argentina, Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social. La inmigración laboral de sudamericanos en Argentina. Buenos Aires: Oficina de País de la OIT para la Argentina. Buenos Aires, (17-52). 2011.

4. Bourdieu, Pierre. «Le capital social. Notes provisoires», Actes de la recherche en sciences sociales. Vol. 31, disponible en http://www.persee.fr/web/revues/home/prescript/issue/arss_0335-. 1980

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12. Lluch, Andrea y Di Liscia, María Silvia. (Eds.), Historia de La Pampa II. Sociedad, Política y Economía de la crisis del treinta al inicio de un nuevo siglo. Santa Rosa: EDUNLPam. 2011, pp. 57-84.

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30. Zapata-Barrero, Richard y Sánchez-Montijano, Elena. Manual de Investigación cualitativa en Ciencia Política. Madrid: Tecnos. 2011.

Fuentes

31. República Argentina, Dirección Nacional de Migraciones, MEMO N° 10683/2013, Nota N° 2221/2013, Buenos Aires, 09 de septiembre de 2013. Nota por pedido especial con autorización previa.

Entrevistas

32. E 1: P., mujer, uruguaya, cuenta propista, estudiante universitaria, 40 años aproximadamente, año de llegada a La Pampa 2004.

33. E 2: V., mujer, uruguaya, cuenta propista en emprendimiento comercial, 50 años aproximadamente, año de llegada a La Pampa 1990.

34. E 3: N., mujer, cubana, psicóloga, empleada municipal, 45 años aproximadamente, año de llegada a La Pampa 2007.

35. E 4: M., mujer, paraguaya, empleada en una empresa de limpieza, desocupada, 40 años aproximadamente, año de llegada a La Pampa 2011.

36. E 5: R., hombre, uruguayo, empleado, 40 años aproximadamente, año de llegada a La Pampa 1995.

37. E 6: V. mujer, brasilera, empleada en medios audiovisuales, 40 años aproximadamente, año de llegada a La Pampa 1975.

38. E 7: J. hombre, mexicano, estudiante universitario, 20 años aproximadamente, año de llegada a La Pampa 2015.

39. E 8: C., hombre, colombiano, empleado de comercio, 25 años aproximadamente, año de llegada a La Pampa 2011.

40. E 9:S. hombre, italiano, empresario, 50 años aproximadamente, año de llegada a La Pampa 2002.

41. E 10: T. hombre, italiano, empleado de comercio y cuenta propista, 45 años aproximadamente, año de llegada a La Pampa 2011.

42. E 11: A. hombre senegalés, vendedor ambulante o “viajante”, 30 años aproximadamente, año de llegada a La Pampa 2007.