AMADO, MÓNICA

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¿CUERPOS MARCADOS O MIRADAS DÉBILES?


* MÓNICA AMADO


moni_eduespecial@yahoo.com.ar


¿CUERPOS MARCADOS O MIRADAS DEBILES?


Resumen

En el presente trabajo se invocan escenas de dos situaciones en las que interjuegan condiciones personales y ambientales en torno a la discapacidad motora. Se confirma la función materna como sostén necesario para el advenimiento del sujeto y el despliegue de posibilidades de realización personal. Aun cuando la mirada médica auguraba un futuro de dependencia extrema y desvalimiento, la mirada materna posibilitó otro destino para estos niños: se erigieron en protagonistas de sus vidas sobreponiéndose a la adversidad en las circunstancias históricas y sociales en que las mismas se desplegaron. Marta Schörn refiere a una función heroica, entendiendo al héroe como “aquel que se sobredimensiona frente a la adversidad”. En estas historias, madres e hijos, al modo del “héroe”, asumieron los riesgos, relaciones que comportaban las circunstancias adversas superando restricciones y barreras sociales. El sostén de esas madres hizo posible que sus hijos inscribieran sus historias y logros singulares en la cultura social, trascendiendo con sus obras la época en que vivieron.


Palabras clave


Función materna; discapacidad; vínculos; riesgos relacionales; barreras.


Marked bodies or weak gazing?


Abstract

In the present work, scenes of two situations where personal and environmental conditions are entwined around motor disability are depicted. Maternal function is confirmed as a necessary support to subject´s advent and the deployment of personal achievements possibilities. Even when the medical point of view settled a future of extreme dependence and helplessness, maternal sight made possible another future for these children: they became protagonists in their own lives, overcoming adversity from historical and social circumstances. Marta Schorn refers to a heroic function, thinking the hero as “that who oversize before adversity”. In these histories, mothers and children, like heroes, took the risks, relationships that involved adverse circumstances overcoming restrictions and social barriers. Those mothers support enabled that their children to inscribe their histories and singular achievements in the social culture, transcending their time with their work.


Key words

Maternal function; disability; bonds; relational risks; barriers.


Reseña curricular


*Licenciada en Psicopedagogía. Universidad Nacional del Comahue. 1999. Profesora en Psicopedagogía. Universidad Nacional del Comahue. 2002. Profesora Especializada en Insuficientes Mentales. Año egreso: 1983. Profesora en Jardín de Infantes. 1986. Instituto de Formación Docente Nº 1- Trelew Chubut. Amplia experiencia en docencia. Integrante docente del Proyecto de Investigación: “Narrativas escolares e innovación en prácticas educativas inclusivas; configuraciones de apoyo. Investigando colaborativamente”. Facultad de Ciencias de la Educación, Universidad Nacional del Comahue. Bajo la dirección de la Dra. Beatriz M. Celada. 2014-2017.Integrante Docente del Proyecto de Investigación: “Investigando colaborativamente: prácticas educativas inclusivas en la escuela secundaria para estudiantes con discapacidad y/o en desventaja educativa”. 2018- 2021.Especialista en Cs. Sociales con Orientación en Gestión del Sistema Educativo y sus Instituciones. FLACSO- 2008. Diplomada Superior en Psicoanálisis y Prácticas Socioeducativas. FLACSO. 2011. Actualización Disciplinar en Problemáticas Clínicas Actuales en la Infancia: “El Niño, su familia y su inclusión escolar”. Universidad Nacional de Buenos Aires. Marzo a diciembre de 2012.Cursó Formación Completa de Posgrado en Psicopedagogía Clínica en Escuela Psicopedagógica de Bs. As. EPSIBA, dirigida por la Psp. Alicia Fernández. Bs. As. 2010-2011. Maestría en Psicología Educacional- Universidad de Buenos Aires- 2013-2015. Tesis en curso. Curso de Posgrado en Pedagogía de las Diferencias. FLACSO- cohorte 2011.

 

¿CUERPOS MARCADOS O MIRADAS DEBILES?


En uno de mis viajes a Bs. As., en mi paseo obligado por una librería de textos usados, tomé un libro de hojas amarillas que parecía esperar destinado a mi biblioteca: “Elogio de la debilidad”.

Se trata de un relato autobiográfico de Alexander Jollien1, filósofo suizo con parálisis cerebral que a sus 23 años

 

emprende un diálogo imaginario con Sócrates, a quien relata pasajes de su vida mientras reflexionan sobre

 

temas como hándicap, instituciones, integración, anomalías, normalidad, educación.

 

Dice Alexandre:


(…) - Mi madre me explicó cómo vio salir de su vientre a un bebé totalmente negro que no lloraba. “¿Está muerto?”, exclamó. A la enfermera sólo se le ocurrió responder: “No, pero no sabemos si va a tener un buen fin”. Por unos instantes, en los ojos fatigados de mi madre se fijó la visión del recién nacido, rápidamente madre e hijo fueron separados. Me llevaron a un hospital especializado en reanimación.

Sócrates.


-¿La última oportunidad?


Alexandre.


 

 

-¡Más bien la primera! Para mi madre, la palabra “reanimación” significaba una ventana abierta a la esperanza. Mi madre, separada del bebé, no paraba de decir a todos los médicos: “¡Que viva, que viva, no importa cómo sea, pero que viva! ¡Con tal de que viva, lo aceptaremos como venga!”. La suerte quiso que sus deseos fuesen escuchados. Diez días más tarde, mi madre abrazaba con fuerza un magnífico bebé. Los médicos no podían pronunciarse aún sobre la evolución del recién nacido, yo. Pero eso poco importaba, su hijo vivía”.

Haré foco en las expresiones del párrafo anterior para rescatar la escena del encuentro madre-hijo.

1. La evolución del recién nacido. “Los médicos no podían pronunciarse aún sobre la evolución del recién nacido”.

2. Un magnífico bebé. ¿Un bebé real? ¿Para quién? ¿Quién lo dice? Dice el protagonista: “Mi mamá abrazaba con fuerza un magnífico bebé”.

3. “Su hijo vivía”.


Poco importaba que los médicos no pudieran predecir su evolución (al fin y al cabo, eso suena tan universal como la teoría de Darwin). En el abrazo, lo que importaba para ella era que su hijo vivía. Veintitrés años más tarde, él confirma su lugar de “magnífico bebé”.

A la pregunta de Piera Aulagnier: “¿Qué representa el cuerpo del infans para esa madre que supuestamente lo espera y lo recibe? Donde la madre esperaba… encuentra un cuerpo. Imposible predecir qué acontecerá de ello (si habrá encuentro o no entre la madre y el recién nacido) lo que comporta un “riesgo” relacional (Aulagnier, 1994).

¿Cuándo se produciría ese encuentro, en la singular historia (o narración?) de Alexandre? En el instante aquel en que se fija la visión del pequeño en los ojos de su madre, no será

para ella un “recién nacido” sino “su hijo” por quien clama “¡Que viva, que viva, no importa como sea, pero que viva!!”.

Diez días después (podrían haber sido, diez horas o diez semanas) el abrazo de la madre ahuyenta ese riesgo y Alexandre, “reanimado”, reaccionará al placer compartido, mientras su madre inviste de amor su cuerpo singular, entre emociones y respuestas del bebé que generan un placer compartido.

Dice Marta Schörn (2003): “Es indiscutible que tanto la discapacidad sensorial como la intelectual o la motora repercuten en toda la estructura familiar como herida narcisista, pero también existen amplias diferencias en la respuesta que da cada familia”.

En “Mi pie izquierdo2” vemos cómo el protagonista, un niño con parálisis cerebral, sólo es ungido por el padre como “su hijo” en el momento en que éste le demuestra una capacidad, una competencia que denota inteligencia. Para la rudeza de un albañil que sólo apuesta a la fuerza física como posibilidad de supervivencia, la fragilidad de Cristy lo enfrenta al miedo a perder la propia virilidad. Es en la escena en que Cristi, desplegando un enorme esfuerzo físico, toma la tiza entre los dedos de su pie izquierdo para escribir “Mother”, bajo la mirada expectante de toda la familia, y a lo que el padre aclama “¡Santo cielo! Es un Brown!! Es un Brown!”. Sólo entonces su padre lo presenta al mundo “Este es mi hijo, Cristy Brown”.


Sin embargo, la marca orgánica de la invalidez no impide el trabajo de investidura libidinal que la madre viene realizando sobre ese cuerpo singular. El sostén materno producido tan intensa y tempranamente continúa en un trabajo de afiliación que ella despliega, como muestra la escena en que le presenta a Cristi fotos de la familia, de sus antecesores.

A pesar de no haber sido contemporáneos, (Cristi Brown fallece cuando Alexandre Jollie recién nacía) y de pertenecer a medios familiares distintos, se encuentra en ambos protagonistas algo en común: el haberse expandido con sus historias de vida más allá de los miembros de sus familias, el haber producido culturalmente una obra que los trasciende en el tiempo de sus vidas, el haber contribuido con creaciones que perdurarán y trascenderán a otras generaciones.

 

Dice Berenstein:

Las personas componentes del sistema familiar están ligadas y determinadas sin ser conscientes de ello por una estructura familiar o social, parecen enfrentados o diferenciados de ellos… el héroe es uno de esos individuos excepcionales… a veces una familia, un grupo o una comunidad requieren un héroe… quizás una condición del héroe sea la posibilidad de funcionar como objeto presente o ausente ejerciendo su influencia. (Berenstein, I. citado por Schörn, 2008; 53-54).


Schörn (2008) agrega una nota interesante al significado de “héroe”: también podríamos entenderlo como aquel que se ´sobredimensiona´ frente a la adversidad(pág. 54).

Los diecisiete años que Alexandre pasó en una institución especializada (de los 3 a los 20 años), separado de su familia, en una sociedad que se obstinaba en rehabilitar cuerpos dañados de seres cuyo destino parecía ser la reproducción de una cultura de segregación, no atraparon su deseo de impulsar un destino diferente, abriéndose paso en la Universidad para graduarse en Filosofía.

Alexandre:


  • Desde que descubrí la filosofía, he intentado comprender qué era lo que me pasaba y como podía sacar partido de tal situación.
    Sócrates.
  • ¿Qué entiendes tú exactamente por “comprender” y por “sacar partido”?

     

    Alexandre.


  • Un día alguien me enseñó que `comprender´, en el sentido hebreo del término, significaba catar´, ´hacer la experiencia de´. El conocimiento, en la cultura hebraica, diverge de cierto intelectualismo heredero del mundo griego, que tú conoces mucho mejor que yo. Para los judíos, conocerse a sí mismos, comporta impregnarse de la propia historia, para darle un sentido, un significado, experimentar….” “…podemos acumular experiencias para huir de la realidad, sin considerar el sentido profundo, el significado, las consecuencias que producen en nosotros y sobre nuestro entorno. No obstante, gracias a la reflexión, cada acontecimiento puede ayudar a construir, a escoger aquello que nos hace vivir, a elegir la vida..

En tanto, Cristy Brown, con una grave parálisis cerebral atetoide, se hace escritor, poeta y pintor, construyendo un lugar de autoría que lo eleva por sobre sus 12 hermanos sobrevivientes (sus padres tuvieron 22 hijos, de los cuales sobrevivieron 13).

Estas madres actuaron como “agente de decodificación”, siendo continente de emociones del bebé, transformando en comprensión una función que el bebé incorporará como capacidad de conocer y de conocerse a sí mismo (Schörn, 2008: 63).

Bion denomina “elementos beta” a las emociones y pensamientos del recién nacido, cuando aún no tiene capacidad de transformarse en datos para ser soñados, imaginados o pensados; mientras que los “elementos alfa” son la transformación de esas emociones primarias en datos para ser procesados gracias a la acción de la función materna. A esta función estructurante que ejerce la madre, Bion denomina “capacidad de reverie de la madre”. (Schörn, 2008; 62-63).

La estructuración del psiquismo en el niño, el despertar de la inteligencia, la emergencia de una mente que se diferencia claramente de la psique, se da como procesos, como trabajos psíquicos durante la fase de sostenimiento.

Sostenimiento, como lo emplea Winnicott, no se refiere sólo al hecho físico de sostener a la criatura, sino también hace referencia al conjunto de condiciones ambientales que antecede al concepto de convivencia. (Schörn, 2008).

Retomando el diálogo de Alexandre y Sócrates, escuchamos al primero:


Volvamos a las enseñanzas de la etimología hebraica, permitámonos una pequeña digresión acerca del bien y del mal. “Bien” en hebreo se utiliza para designar las setas comestibles y “mal” para aquellas que nos retuercen el estómago hasta la agonía. Conocerse a sí mismo, es precisamente conocer lo que es bueno, lo que favorece la vida y no la simple acumulación de

experiencias estériles (el subrayado es nuestro). Muchas personas venían a trabajar al Centro, por unos pocos días, para hacer “una experiencia”. Nos molestaba mucho que nos trataran casi como conejitos de Indias, como unos casos clínicos. (Jollien, Alexandre; p. 103-104).

 

Para concluir:

En ambos protagonistas estos procesos fueron sostenidos por la función materna en condiciones ambientales o sociales que no resultaban propicias para la integración del niño con discapacidad. En tal sentido, “el sobredimensionarse frente a la adversidad” es una cualidad que cabe no sólo al sujeto con discapacidad sino también a la madre. Es un trabajo relacional el que inaugura posibilidades, el que abre oportunidades y desafía las condiciones ambientales para que advenga un sujeto.

 

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1Alexandre Jollien (Valais, 1975), escritor y filósofo suizo en lengua francesa, es conocido por sus textos de divulgación. Jollien nació con parálisis cerebral y de los 3 a los 20 años, vivió en una institución especializada para personas con discapacidad. Ingresó en el Lycée de la Planta de Sión en 1997, que le abrió las puertas de la Universidad de Friburgo, donde obtuvo una Licenciatura en Artes en 2004 y también estudió griego antiguo en el Trinity College de Dublín (Irlanda), de 2001 a 2002.

Su primera obra, Elogio de la debilidad (Éloge de la faiblesse, 1999), ha sido galardonada por la Academia francesa con el Premio Mottart de ayuda a la creación literaria y el Premio Motyon de literatura y filosofía. Desde 2013, vive con su familia en Seúl, Corea del Sur. http://www.rbalibros.com/alexandre-jollien_autor- 221-es.html

 

2Mi Pie Izquierdo. Película basada en un relato autobiográfico del pintor y escritor irlandés Christy Brown. Dublín (1932-1981). Aquejado de parálisis cerebral, gracias a su tenacidad y al incondicional apoyo de su madre, consiguió derribar todas las barreras que impedían su integración en la sociedad. Un conmovedor ejemplo de superación personal y lucha por alcanzar los sueños. http://www.filmaffinity.com/es/film363767.html


Referencias


Aulagnier, P. (1994) De lo originario al proyecto identificatorio. En Hornstein, L. et al: Cuerpo, historia e interpretación. Buenos Aires, Argentina: Paidós.

Jollien, A. (2001) Elogio de la debilidad. Barcelona, España: Editorial RBA.

Schörn, M. (2003) La capacidad en la discapacidad. Buenos Aires, Argentina: Lugar Editorial.

Schörn, M. (2003) La capacidad en la discapacidad. Buenos Aires, Argentina: Lugar Editorial.

Schörn, M. (2008) Discapacidad. Una mirada distinta, una escucha diferente. Buenos Aires, Argentina: Lugar Editorial.

 

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