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El colmo de la rosa

Yolanda Isabel García Juárez

Universidad de Guadalajara

Resumen

El colmo de la rosa es un tema a través del cual se busca concientizar acerca de la importancia del color en la naturaleza del mundo y en la vida del ser humano, considerando escenarios diversos que van desde el racismo hasta las formas de comunicación e interpretación en diferentes ámbitos. El objetivo central es dejar plasmados argumentos que motiven el desarrollo de nuevas líneas de investigación, enfocadas principalmente al desarrollo de una mejor comprensión de la naturaleza del color, su uso y cómo la subjetividad interpretativa tanto individual como colectiva afecta las formas de interacción social. La propuesta se aborda desde un enfoque fenomenológico, al mismo tiempo que se considera una visión poética para su presentación, dando énfasis en las implicaciones que los colores producen desde los ambientes subjetivos y los temas de comunicación e interpretación que son explorados a partir de la disciplina semiótica.

 

Summary

The rose climax, is a topic through which is wanted to awareness about the importance of color. Considering various aspects from racism to forms of communication and interpretation in different areas. The main goal is to give arguments in order to encourage new research focused in the develop of a better comprehension of the nature of color, the way of using it and the subjective interpretation, individual and collective and also how all this aspects affects the forms of social interaction. The proyect focus is phenomenological, while a poetic vision is considered on the presentation. Emphasing the color implications on the subjective enviroments and the communication themes which are analized with a semiotic view.

 

Palabras clave: arcoíris - colores - semiótica - historia -cultura

 

Keywords: rainbow - colors - semiotics - history - culture

 

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Introducción

 

El color es una forma de interpretación de los sentidos, a través de él es posible concretizar lo abstracto y volver tangible lo intangible, la música puede ser entendida en notas oscuras o blancas, el amor puede ser de color rojo ardiente, la tristeza es percibida en un azul celeste o la inocencia como blanca. Pero el color no sólo es matiz, mezclas armónicas o poesía, tiene connotaciones muy importantes dentro de la vida común y también en la vida profunda, es curioso llegar a cuestionarse si verdaderamente son siete los colores del arcoíris o si el rojo tiene el mismo tono para los mexicanos que para el resto de los países, ¿cuáles son las consideraciones que deben tomarse entonces al momento de diseñar? Al parecer no todo recae en la elegancia del color negro o en el peso que tiene el gris, tampoco puede ser tan universal el identificar la higiene con la combinación de azul y blanco en cualquier parte del mundo, sus relaciones sociales y formas de interpretación están dispuestas en razón de un contexto o un momento determinados, interpretaciones que a su vez son tomadas de la naturaleza misma, son el punto de análisis que cabe comprender en éste documento.

El color apropiado para crear un objeto artístico puede elegirse de muchas formas, casi sin pensarlo se pueden considerar aspectos alrededor de los códigos que maneja la cultura, la ética, el clima y hasta el estado de ánimo de quien diseña y en base a quien percibe, pero además cabría preguntarse ¿Cómo se dio por llamar azul al color azul? y ¿por qué el tinto y el negro son los colores mas mencionados en los textos antiguos? hay tanta información acerca del manejo e historia del color que despierta el interés por indagar en los temas con que se relaciona.

 

 

La Rosa, rosa

        El hombre suele obedecer mas a los colores,

que a las palabras.

José Hierro

 

        El color como tema de investigación, puede generar mas que una simple propuesta de análisis de las percepciones visuales. La cultura e historia que envuelven los aspectos del color son tan trascendentes que incluso, se han obrado guerras y cometido asesinatos en razón de la identidad que producen. Desde cualquier faceta que se les explore, los colores son códigos sociales a partir de los cuales el ser humano ha encontrado una forma de organizar su mundo, de clarificar sus ideas, de plasmar la beldad y el horror. El uso del color es tan diverso, que es difícil llegar a imaginarse todos los órdenes, las nomenclaturas y las propias clasificaciones que se han definido en tantos y diferentes ámbitos culturales.

        Los usos y estipulaciones para diferenciar los colores, son aplicables a cualquier ámbito de desarrollo humano alrededor del mundo, pero nombrarlos constantemente se hace tan común, que pocas veces dentro de la cotidianidad nos surgen dudas como ¿de donde le viene el nombre rojo al color rojo o la designación de amarillo al color amarillo? o ¿cómo es que se ha dado por clasificar el espectro del arcoíris a partir de solamente 7 colores tomados de los millones que lo integran?, ¿el yellow en inglés es el mismo tono o color que el amarillo en español o en mapudungun?* lo sorprendente es que al día de hoy, nadie tiene una respuesta precisa a estas cuestiones, ya que es necesario adentrarse un poco más allá de la historia y la etimología para poder determinar lo que hace que el ser humano haya dado nombres y cualidades significantes al efecto de luz que producen los objetos en su retina.

El color puede convertirse en el aliado de las palabras y los pensamientos del ser humano, pero al mismo tiempo y de forma paradójica, puede ser el enemigo de las sociedades y del entendimiento entre las diferentes razas alrededor del mundo. “Todo cuanto rodea al hombre es color…el hombre mismo es color, desde la piel de su cuerpo. Cita, aún no concluida, de los enfrentamientos racistas” (Ferrer 2007, 13), ser de piel color clara o ser de piel color oscura sigue siendo un tema racial donde grupos extremistas no logran estar de acuerdo, en entrevistas algunos de ellos han justificado la importancia natural de mantener un orden del mundo alejando los tonos impuros. Un ejemplo que no pocas veces han utilizado es el de las rosas de color rosa, ya que ésta mezcla de color en la flor se gesta a partir de plantar cercana a una rosa blanca, una roja, de entre ambas nacerá invariablemente una rosa de color rosa sin que haya existido intervención humana alguna. Así es cómo éstos grupos radicales como el Ku Klux Klan (o también autodenominados “La orden de la rosa blanca”) justifican la importancia de mantener los colores puros alejados unos de otros, es decir, ¿Una rosa, no debería ser rosa? ¿no es esto el colmo?

En Grecia se hiso una clara distinción entre luz y oscuridad, se relacionó el color negro con la maldad y al blanco con las cosas de Dios, por lo tanto, el uso del blanco fue tan popular por esos días que se llegó a utilizar tanto en edificaciones como en el arte en general y hasta en la ropa, “La tendencia de los griegos a la idealización y a la abstracción dio pie a la noción de que los colores mezclados eran inferiores a los pigmentos naturales ‘puros’”.47 El realizar mezclas de color fue mencionado como algo negativo por filósofos de la época y luego retomado por pintores, escultores y arquitectos para la representación de sus obras en la época renacentista: “La mezcla provoca conflicto” opinaba Plutarco 48 al mismo tiempo que Aristóteles aseguraba “La mezcla de lo colores es un morir”.49

Desde que el razonamiento filosófico de los antiguos griegos tomó tanta relevancia en la época renacentista, algunos grupos racistas se inspiraron en ellos y sustentaron sus creencias en esas teorías sobre el rechazo a la mezcla, sin embargo, en otros contextos, los colores del arcoíris y sus mezclas son vistos como una forma de integración no solo racial sino sexual, basta con observar la bandera que portan los grupos homosexuales como insignia de identidad y diversidad. Algunos grupos étnicos, en cambio, han identificado colores en el arcoíris de una forma diferente, por ejemplo integrando una gran gama con un solo nombre, lo que para occidente significaría una serie conformada por varios nombres de colores distintos.

¿Pero porqué el arcoíris tiene 7 colores?, ¿quién puede realmente distinguir un único color delimitado y aislado de la gran gama que se plasma en el cielo a través del hermoso “arco de Iris”?.50 La respuesta a estas preguntas es inequívoca, la realidad es que nadie puede delimitar un único color de entre la gama y por supuesto que tampoco puede decirse que existan solo 7 colores en el arcoíris, la gama es de millones de tonalidades, mas los millones de tonos que el ojo humano es incapaz de percibir. En cambio culturalmente en el Oriente la distinción de los colores principales del arcoíris es diferente, principalmente en China, el taoísmo rige la idea del color a través de la Teoría de los cinco elementos, donde rojo, amarillo, blanco, verde y negro, identifican al fuego, la tierra, el metal, la madera y el agua en ese mismo orden.51 Por supuesto que ésta forma de clasificación tiene al igual que la occidental, raíces profundas en la historia de la cultura.
Debe ser por esta misma razón que desde la antigua China el arcoíris solo presentaba cinco colores, “cada pueblo daría su propia significación al impacto visual del arco iris. Los groenlandeses creían que era el borde del manto de Dios”52 El especialista en el color William Ewart Gladstone en su libro Studies on Homer and the Homeric age,53 señala que tanto en el antiguo testamento como en los escritos homéricos los únicos dos colores que fueron mencionados para describir las cosas y los entornos son el negro y el tinto, también dice que al descubrirse que no existía en textos antiguos ningún otro color, se generó la teoría de que el hecho de utilizar solamente como referencia el negro y el tinto, era porque el ojo humano no había evolucionado lo suficiente en ese entonces, de tal manera que el resto de la gama cromática no era reconocida en esos tiempos debido a una razón fisiológica.
Esta relación entre los colores y la literatura se enfocó en el hecho de que el negro era considerado el color que contenía todos los demás, como ejemplo evidente de esto era la mezcla pictórica de los colores de la paleta que provocan una tonalidad sucia y oscura. Así mismo, la relación del color tinto o vino con Dios, el fuego o la sangre fue la respuesta más aproximada a esa cuestión. Mas aún, muchos grupos étnicos de hoy en día tienen su propia clasificación de los colores, y no en pocas ocasiones se ha podido constatar que hay poca relevancia en la cantidad de palabras que requieren para nombrarlos, en México por ejemplo los Wixarikas identifican estados u objetos de la naturaleza con el mismo nombre que dan al color, así por ejemplo oscuro o negro es yivime o colorado y rojo pueden identificarse igualmente xetáme,54 sin embargo, creemos que en muchas de las traducciones se ha cometido el error de centrarse en una adaptación al vocabulario de occidente, en el que culturalmente e históricamente los conceptos son completamente distintos.
En el presente los Quechuas, identifican con una sola palabra el verde y el azul, igual a lo sucedido con la tribu Sioux de Dakota, quienes según menciona Deutscher,55 la misma palabra TOTO era utilizada para la gama cromática que va del verde al azul oscuro. Por otro lado, existen tribus que tienen palabras que describen diferentes grupos de colores que en occidente no se distinguen. Mas importante es mencionar que en la actualidad no existen tribus en las que realmente se haga una diferenciación clara entre el color negro y la oscuridad de la noche.
El investigador Guy Deutscher,56 descubrió que el azul es el último color que los niños aprenden, encontró que esto se debe a que la relación que los humanos tienen con este color no es tan cercana y evidente como sucede con el rojo, el amarillo, el anaranjado o el verde. De cualquier forma los nombres y las gamas son siempre cambiantes de una cultura a otra, aún cuando el comportamiento básico de la raza humana sea tendiente a identificar algunos de los colores mas importantes (como el rojo) y que además ésta se mantenga siempre igual.

Los investigadores Berlin Brent y Paul Kay (1969) encontraron que los niños, tienen innata la habilidad de identificar primero el color rojo, antes que el resto de la gama cromática, de hecho consideran que existe esta constante universal que está determinada biológicamente y no tiene ninguna razón cultural implícita, aseguran que  “las lenguas adquieren los nombres de los colores en un orden predecible…” es el día y la noche lo produce el contraste necesario para facilitar la relación entre el negro y el blanco, posteriormente y a partir de una conexión natural del hombre con el rojo es lo que produce desde tiempos prehistóricos esta identificación con ese color, luego pueden ser verde o amarillo los siguientes colores en ser reconocidos y será el azul, el último color en ser nombrado invariablemente durante el desarrollo del infante, la secuencia es presentada por Berlin y Kay de la siguiente forma:

 

blanco y negro > rojo > amarillo > verde > azul

blanco y negro > rojo > verde > amarillo > azul

 

        La razón de las nomenclaturas que reciben los colores, responde más o menos de la misma manera en diversas partes del mundo, primero están los nombres de los colores primarios que muy comúnmente se refieren a un objeto del color que representan, por ejemplo el azul cobalto, amarillo limón o rojo carmín, sin embargo, cuando se entra en la razón etimológica de los colores terciarios y cuaternarios, las razones son inexistentes o demasiado ambiguas. En cuanto a la etimología de la palabra color en cambio, hay mas claridad. El término es atribuido por San Isidoro de Sevilla, quien aseguró que el nombre provino del proceso de manufactura de los tintes, es decir, del hecho de que después del proceso de secado a fuego o por medio del sol y luego la pulverización se pase finalmente a la colación de los tintes, el colare.57
En diversos estudios sobre el color, habría que advertir que los colores de la luz y de la oscuridad (blanco y negro) a pesar de ser los primeros en ser reconocidos por el hombres, se presentan al mismo tiempo como los opuestos de la naturaleza en todo sentido, son los extremos de la gran gama, la combinación de todos ellos formando el negro o la ausencia de mezcla permitiendo el blanco, pero al mismo tiempo la constante armonía que parte de la existencia de ambos, perfectamente representada esta por el símbolo del Tao, del ying y el yang. Dónde al mismo tiempo que opuestos, se mantienen siempre unidos en perfecta armonía, es decir, se complementan y se necesitan uno al otro tanto como para pertenecer en un punto que representa como nada es categóricamente negro o categóricamente blanco.58

 

El color como lenguaje

Ioeidea pontón.

(profundidad púrpura)

Homero

 

Los colores son lenguaje aparte, se han instaurado en la cultura con sus propias reglas y normas codificadas. La escala de significaciones es enorme, así como infinitas son sus posibilidades combinatorias, el código sin embargo, siempre estará establecido por el modelo de la opinión social que le contenga. En semiótica, una de las propuestas mas interesantes del investigador Umberto Eco para la comprensión de la interpretación y conformación de los signos, es que la principal y gran manipuladora del significado es la cultura, él propone la unidad cultural, como “algo que esa cultura ha definido como unidad distinta de otras”59 y por lo tanto, puede ser cualquier cosa ceñida bajo una norma asumida o establecida en un contexto y época social determinada.

Según la propuesta de Eco, la función semiótica es el acto de producir un signo, teniendo como relación un código que a su vez asocia elementos de un sistema transmisor y de un sistema transmitido:

 

Código S. Transmisor y S. Transmitido Expresión/Contenido Correlación.

 

O bien:

 

Signo S. Transmisor y S. Transmitido

 

El sistema transmisor es la expresión de lo transmitido y el contenido es lo transmitido por el sistema transmisor, por ejemplo, una gran nube de humo puede representar al observador fuego, el humo en todas sus funciones observables o analizables está en el lugar del sistema transmisor (expresión), y el fuego que es interpretado por el observador es el sistema que ha sido transmitido (contenido).

A través de la cultura funcionando cómo código de correlación social, se asocian la expresión y el contenido regulando la interpretación del signo, dice Eco  que  “[…] lo que hace un código es proporcionar las reglas para GENERAR signos”60 Por esto es que la interpretación del código cultural es la esencia y regulación que da valor al signo. Por tanto, el código cultural rige los mecanismos a través de los cuales deberá generarse la representación del signo o lo que en este caso es la creación y forma de apropiación de un color. “hay sistema de significación (y, por tanto código), cuando existe una posibilidad establecida por una convención social.”61

 

Código  Cultura

 

Deutscher sin embargo, llega a la misma conclusión sobre la importancia de la cultura en la nomenclatura y apropiación del color, pero lo hace a través de un análisis histórico más profundo sobre la apropiación y desarrollo de los colores. Cómo ya se planteaba en un principio, Gladstone encuentra que tanto en la biblia como en los escritos del poeta Homero, no se hacía una descripción clara de los colores en los objetos, al menos parecían no ser congruentes, éstos descubrimientos despertaron el interés de otros investigadores como Geiger, quien indaga mas allá en otras raíces profundas de la historia, descubriendo que las observaciones hechas por Deutscher eran extremadamente símiles a las de las otras culturas de sus propias investigaciones.62 “Homero no fue el único que no veía el color azul, porque tampoco lo habían visto los antiguos poetas indios ni, según parece, Moisés o quienquiera que fuese el escritor del Antiguo Testamento.”63
Para Geiger, la explicación lógica a tantos conceptos relacionados de manera extraña con el color era que el problema estaba sustentado en un pobre desarrollo fisiológico de la vista en la antigüedad,64 es decir, en el proceso de evolución de la raza humana, el ojo no había logrado su desarrollo pleno en los tiempos homéricos o bíblicos. Años después con el famoso choque de los expresos de Malmö y Estocolmo en 1877, el daltonismo es descubierto por el investigador Hugo Magnus, haciendo aún más verosímil la idea de la evolución del ojo humano, así alguien con daltonismo era un eslabón con menor desarrollo evolutivo de visión. Hugo Magnus, creía al igual que Geiger en la explicación de que la visión humana se había desarrollado a través de los siglos, debido a la constante exposición de éstos a los rayos de luz, lo que fue obligando a agudizar la visión humana.65

Los detractores de Magnus y Geiger, aseguraban que el problema residía en el lenguaje. Si el lenguaje de determinada cultura no se había desarrollado tan ampliamente como el de alguna otra, entonces tendría menor vocabulario y por tanto, menor capacidad de nombrar cosas, por ende, menor diversificación de colores:

 

colores nombre palabras lengua pensamiento

 

O lo que es lo mismo, a mayor cantidad de palabras el pensamiento se renueva y diversifica y por tanto hay mas posibilidad crítica y de multiplicidad de ideas.66 Es por esto que el psiquiatra W. H. R. Rivers, en su análisis sobre la visión humana con pueblos primitivos pertenecientes a las islas del estrecho de Torres, “entre Australia y Nueva Guinea”67 en la investigación realizada para la Universidad de Cambridge, encontró que los informes de los anteriores investigadores encajaban perfectamente con sus actuales hallazgos en cuanto a la falta de congruencia y claridad del uso de los conceptos del color en relación con lo objetos.

        Es sin embargo, el propio Guy Deutscher quien clarifica la idea de la cultura después de su larga dilucidación histórica, asegurando que el problema de identificación cromática está básicamente en los rasgos culturales. Para Deutscher, el mejor ejemplo es su máquina frutal futurista:

 

es un relato imaginario…La maquina puede crear miles de frutas distintas manipulando el sabor y la consistencia según una enorme lista de criterios, como la firmeza, la jugosidad, la cremosidad, la ligereza, la viscosidad, el dulzor, la acidez y otros muchos68

 

Luego de su descripción futurista de la máquina de frutas novedosa, Deutscher invita al lector a imaginar que se le da a probar una de éstas nuevas frutas exóticas, a lo que el degustante debe responder con el nombre preciso de la fruta que se le ha dado a probar, ¿qué diría? En todo caso podría solo generar una serie de descripciones sobre las características físicas y de sabor que ya conoce: es medio dulzona con un pequeño grado de acidez, pero al mismo tiempo de textura rasposa, etcétera−. La analogía se refiere a la forma de investigación llevada no solo por Rivers sino por diversos antropólogos acerca de la visión de culturas primitivas, donde se les pedía nombrar colores, pero éstos tenían (o tienen) la misma palabra para diferentes colores, tonos y matices.

 

no hemos desarrollado un vocabulario refinado para describir en abstracto diferentes tipos de sabor afrutado…Del mismo modo, las personas de culturas primitivas…no han desarrollado un vocabulario preciso para describir delicados matices del color.69

 

Deutscher, asegura que debido a que para los primitivos, colores como el azul no están al alcance cercano de sus intereses, (como el color del cielo) no han tenido la necesidad de desarrollar un vocabulario mas amplio sobre tonos o gamas que van del verde al azul, una sola palabra que podemos denominar como verzul70 describe de igual forma el color del pasto, que el color del agua del lago o del océano o el cielo. “Los antiguos veían los colores como los vemos nosotros y las diferencias en el vocabulario del color reflejan exclusivamente avances culturales, no biológicos.”71 Es aquí donde el investigador realiza la conclusión más trascendente a la historia de las nomenclaturas de los colores, la razón es cultural y al igual que los signos descritos por Umberto Eco, la diferencia en cuanto a la interpretación y manipulación sígnica estará fundamentada en la sociedad de la que el signo forma parte.

 

En una nuez

Las diferencias de significados, nombres o gammas de tonos que cada sociedad aporta a su concepción del color, solamente puede explicarse a través de los códigos de la cultura que a su vez son proveídos por la historia social que cada entidad geográfica va desarrollando, éste desdoblamiento cultural será principalmente debido a su forma de adaptarse a la vida que su entorno natural les obliga a desarrollar. Ésta forma de habitar el mundo transgrede la forma en que cada grupo humano se desenvuelve brindando un habla específica y dando mayor o menor valor simbólico en su lenguaje al manejo del color, es decir, no es que el color no sea visible a sus ojos, sino sucede que hay tonos que no son trascendentes en su vida y no necesitan ser nombrados.

Si se considera que a las razones socio-culturales, políticas y económicas históricas debe sumarse una sabiduría biológica (también histórica) que se ha transmitido desde la prehistoria hasta nuestros días, esa complejidad de comprensión del mundo sensible y subjetivo del color se envuelve en una paradoja natural que aunque interminable es profundamente interesante desde el punto de vista fenomenológico y antropológico.

La trasmisión histórica de la idea de un determinado color, su tonalidad, su nombre, significado y relación conceptual, sin embargo, es comparable con la complejidad hereditaria de los sonidos en la música, formados ambos a partir de ideas abstractas, difícilmente pueden ser transmitidos de forma pura a generaciones subsecuentes, por lo que determinar por ejemplo tiempos, alturas, longitudes, espacios llenos y vacíos, así como sus ensambles auditivos con otros instrumentos o sonidos sigue siendo un reto que no logra concretar, lo curioso viene a ser cómo el color (y rara vez a la inversa) consigue mas o menos ayudar a concretar la idea de un sonido, por ejemplo, cuando se señala una notación que en la estructura homogénea de un FaMayor frente a un Remenor, la mejor forma de identificarlos es que el primero es de un sonido mas brillante mientras que en el segundo, el tono auditivo es mas oscuro.

El color, es la forma en que expertos de la música concretan sus ideas y logran tornarlas más visibles a los demás, hacen las notas comparables y simplifican su trasmisión e igualación. Mucho más interesante aún, si quien escucha la melodía presenta algún desorden sinestésico, es decir, que pueda percibir el colorido tonal en una composición musical o que asimile a su vez el escuchar una gama cromática en un cuadro artístico bien logrado.

Por tanto, es primordial el manejo y manipulación artística que el color puede brindar a un profesional del diseño, tan solo considerando especializarse en ésta única rama del arte, es posible encontrar los mecanismos de creatividad y persuasión simbólica que cautiven la atención de cualquier mercado, en cuanto a que la naturaleza profunda del ser humano es invariable y universal, sus respuestas ante el efecto es igualmente ineludible, solo hace falta involucrarse más con un conocimiento profundo sobre el manejo del color, sobre sus posibilidades simbólicas y combinatorias y sobre la cultura determinada.

 

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* Lengua Mapuche.

47 Philip, Ball. La invención del color, 37.

48  Ibidem.

49 Idem. 38.

50 “El mito asegura que Apolo logró nacer por intervención de Iris, la mensajera de los dioses que desciende a la tierra a través del Arco de Colores” FERRER, Eulalio. Los lenguajes del color, 28.

51 Idem. 33.

52 Idem. 37.

53 GLADSTONE, William Ewart. Studies on Homer and the Homeric age.

54 Juan B. McIntosh y José Grimes, Vocabulario Huichol-castellano, Castellano-huichol.

55 Guy Deutscher. Through the Language Glass: How Words Colour Your World. 74

56 Ibidem.

57 Eulalio Ferrer. Los lenguajes del color, 22.

58 Idem. 34.

59 Schneider, 1968, mencionado por ECO, U., Tratado de semiótica general, 131.

60 Umberto Eco. Tratado de semiótica general, 101.

61 Idem. 99

62 Guy Deutscher. Through the Language Glass: How Words Colour Your World, 54.

63 Idem. 54-55.

64 Idem. 59.

65 Idem. 58-60.

66 Idem. 60.

67 Guy Deutscher. Through the Language Glass: How Words Colour Your World. 77

68 Idem. 86.

69 Idem. 88.

70 Idem. 82.

71 Idem. 90.

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Bibliografía

 

Brent, B. y Kay, P. (1991) Basic Color Terms, Los Angeles, California: University of California Press.       

Deutscher,  G (2010) Through the Language Glass: How Words Colour Your World, New York: William Heinemann.               

Eco, U. (1977) Tratado de Semiótica General, Barcelona: Lumen.

Gladstone, W. (1858) Studies on Homer and the Homeric age, United States: Oxford: At the University Press.

Ferrer, E. (2007) Los lenguajes del color, México: Fondo de Cultura económica.

Ball, Ph. (2003) La invención del color, México: Fondo de Cultura económica.

McIntosh, B. y Grimes, J. (1954) Vocabulario Huichol-castellano, Castellano-huichol, México, D.F.: Instituto Lingüístico de Verano en cooperación con la Dirección General de Asuntos Indígenas de la Secretaría de Educación Pública.           

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